Una nueva vuelta del interminable ballet


Mi mi amor
julio 1, 2013, 11:36 pm
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(Untitled, originalmente cargada por herax).

Cuando te llamo mi amor, ¿acaso te llamo, a ti, o acaso te digo mi amor?; y cuando te digo “mi amor”, acaso te declaro mi amor o tal vez te digo, a ti, “mi amor”, y que tú eres mi amor.

(…)

Esto es, en resumen, si te llamo “mi amor”, posibilidades:
a) te llamo a ti o llamo (sólo primeramente) a mi amor por ti.
b) te llamo a ti o te declaro mi amor.
c) si te digo a ti mi amor por ti, ese amor por ti que existe sin ti, es decir, que es, primero en mí y desde mí se concentra en ti y, al mismo tiempo te digo que tú eres el objeto de mi amor

Patricio Marchant, “A M-mi amor” en Escritura y temblor (Santiago: Cuarto Propio, 2000; edición de Pablo Oyarzún y Willy Thayer), 184-185



Una confusa generalidad femenina
junio 18, 2013, 12:22 am
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(Untitled, originalmente cargada por 雞塊)

 

Cada noche que llega trae otro poco más
de una historia inconclusa
que quisiera llegar a su fin.
Nuestra fotografía se resuelve en mi cansancio de mirarla
y su respuesta es el silencio de la noche de Lima
en la Estación de los Desamparados.

*

Nuestro amor murió acaso en el siglo dieciocho, pues siempre y siempre hubo
mujeres inolvidables no sólo guerras o catástrofes
sino también este dolor a la sordina
que no hace de mí precisamente un héroe.

*

Caeré en la tristeza de otra mujer, no me abandonaré al abandono
pero será una búsqueda incompleta: caeré
en alguna triste manía relacionada con la mujer,
más bien una confusa generalidad femenina.
Infelizmente ninguna me será más odiosa que tú y ya ni siquiera deseada eres la que se infiltra
en todas las conversaciones o en la voz de Manzanero cuando así lo bailábamos
apretujándonos bajo un cielo de luz estroboscópica
sólo para que una que otra estrella y tus nalgas y tus zapatos.
Seré desdichado como el peor de los horóscopos con este fantasma tuyo por interpósita persona:
un cuello que morder que no te pertenece.

*

El domingo por la tarde
el amor siempre lactente se retraía de ti
hacia las superficies de esas horas que se deslizaban como un banco de peces
a través de una sola hendidura. Podríamos desnudarnos
de tiempo en tiempo, pero lo único que verdaderamente ocurrió
ya estaba aquí en mi memoria desesperada de esas horas
sí, desesperada, desesperada.

*

No cambiaré por nada esa mínima venganza
escandalosa.
Si me llamaras por teléfono
yo, tu inseguro servidor, simularía una voz distinta a la que hiciste temblar.
Mi conversación te remontará, poco a poco, a otros días
hasta que lo comprendas: hablaré
de ti con otra y de otra contigo
igual que Manzanero.

 

Todos en Enrique Lihn, Estación de los desamparados (México D.F.: PREMIA Editora de Libros col. Libros del bicho, 1982)



De la ambigüedad
abril 15, 2013, 12:51 am
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(Untitled, originalmente cargada por macarena bravo).

… la razón no puede resolver la ambigüedad: la felicidad extrema sólo es posible en el momento en que dudo que dure. Se vuelve por el contrario pesada desde el instante en que la tengo asegurada. De modo que no podemos vivir sensatamente sino en estado de ambigüedad. No hay nunca una completa diferencia entre la felicidad y la desgracia: la conciencia de que la desgracia ronda está siempre presente e, incluso en el horror, la conciencia de una felicidad posible no está totalmente suprimida: es ella quien acrecenta vertiginosamente el dolor, pero es ella, en contraparte, la que permite aguantar los suplicios. Esta ligereza del juego se da tan bien en la ambigüedad de las cosas, que despreciamos a los ansiosos si la toman pesadamente en serio

— Georges Bataille, L’impossible in Œuvres complètes III (Paris : Gallimard, 1971), 184. Yo traduje



- M.D – E.J
febrero 6, 2013, 8:15 pm
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(Rollo 13, #36, originalmente cargada por L Felipe Alarcón).

“La nueva gracia de un cielo sin Dios”

— Marguerite Duras, en Les yeux verts (Paris: Cahiers du cinéma 1987)

*

“Sólo el libro testimonia por la ausencia de Dios”

— Edmond Jabès, en Le livre du dialogue (Paris: Gallimard, 1984)

(“La nouvelle grâce d’un ciel sans Dieu” / “Seul le livre atteste l’absence de Dieu”)



Tres y dos y una versiones
diciembre 26, 2012, 10:52 pm
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(Rollo 13, #04, originalmente cargada por L Felipe Alarcón).

Maurice Blanchot a veces traducía. Como todos (supongo) prefería usar sus propias traducciones cuando tocaba escribir. Así con Kozovoï, con Kafka, con Musil. Con Hölderlin y con Heidegger. Y sin embargo, hay un libro que yo diría especial, del que incluso Blanchot incluso se arrepintió un poco: El último en hablar, de 1972 (Celan se había tirado al Sena hace dos años, era una especie de homenaje).

Las últimas líneas del libro dicen “Leamos este poema en el sellado silencio que dolorosamente nos trae:”. Luego de esos dos puntos, Blanchot traduce “Sprich auch du” de Paul Celan. La traducción es impresionante. No sé si la habrá hecho expresamente para ese texto (y entonces Celan no la conoció) o si la habrá hecho antes y Celan pudo decir algo (como con Kozovoï). De todas formas:

Parle, toi aussi,
parle le denier à parler,
dis ton dire.

Parle —
Cependant ne sépare pas du Oui le Non.
Donne à ta parole aussi le sens :
lui donnant l’ombre.

Donne-lui assez d’ombre,
donne-lui autant de sombre,
qu’autour de toi tu en sais répandue entre
Minuit Midi Minuit,

Regarde tout autour :
vois comme cela devient vivant à la ronde —
Dans le mort ! Vivant !
Dit vrai, qui parle d’ombre.

Vois comme se rétrécit le lieu où tu te tiens :
Où veux-tu aller à présent, toi en défaut d’ombre, où aller ?
Monte. En tâtonnant, monte.
Plus mince, plus méconnaissable, plus fin !
C’est ce que tu deviens, plus fin : un fil,

Le long duquel elle veut descendre, l’étoile :
pour en bas nager, tout en bas,

là où elle se voit
scintiller : dans le mouvement de houle
des mots qui toujours vont.

*

De las castellanas que conozco, la de Pablo Oyarzún es la más destacable (pero en un sentido totalmente distinto al de Blanchot). Traducir “Spruch” por “sentencia” sea quizás lo más fuerte a primera vista, pero “tenue” no es menos duro:

Habla también tú,
habla el último,
di tu sentencia.

Habla —
Pero no separes el No del Sí.
Dale a tu sentencia también el sentido:
dale la sombra.

Dale sombra suficiente,
dale tanta
como sepas repartida en torno a ti entre
medianoche y mediodía y medianoche.

Mira en torno:
ve cuánta vida hay en derredor —
¡Cuando la muerte! ¡Vida!
Verdad habla quien habla sombra.

Pero ahora se atrofia el lugar donde estás:
¿Adónde ahora, el más desnudo de sombra, adónde?
Escala. Palpa hacia arriba.
¡Más delgado te haces, más inconocible, más tenue!
Más tenue: un hilo,

por donde quiere descender, la estrella:
para nadar abajo, abajo,
donde ella se ve brillar: en la resaca
de palabras errantes.

*

La versión de Rogelio Bazán, un poco más conservadora:

Habla tú también,
habla como el último,
di tu palabra.

Habla –
No separes el No del Sí.
Da a tu palabra también el sentido:
dale las sombras.

Dale bastantes sombras,
dale tantas
como sepas repartirlas en torno a ti entre
medianoche y mediodía y medianoche.

Mira alrededor:
ve, cómo lo viviente deviene entorno.
¡Con la muerte! ¡Lo viviente!
Verdad habla quien sombras habla.

Pero ahora se contrae el lugar donde estás.
¿Adónde ahora, despojado de sombras, adónde?
Sube. Tantea en lo alto.
¡Delgado te vuelves, desconocido, fino!
Fino: un hilo,

del cual quiere descender la estrella:
para nadar debajo, debajo,
donde ella se ve nadar: en el oleaje
de errantes palabras.

*

La de J.A. Valente, la más musical, creo:

Habla también tú,
sé el último en hablar,
di tu decir.

Habla-
Pero no separes el No del Sí.
Y da a tu decir sentido:
dale sombra.

Dale sombra bastante,
dale tanta
cuanta en torno de ti tú sabes extendida entre
medianoche y mediodía y medianoche.

Mira en torno:
ve cómo alrededor todo se hace viviente
¡En la muerte! ¡Viviente!
Dice la verdad quien dice sombra.

Pero se estrecha ahora el lugar donde estás:
¿Adónde ahora, despojado de sombra, adónde?
Asciende. Tanteante, asciende.
Te haces más sutil, más irreconocible, más fino.

Más fino un hilo
por el que quiere descender la estrella
para abajo nadar, al fondo,
donde se ve brillar: sobre móviles dunas
de palabras errantes.

*

Otras dos versiones francesas: la de Valérie Briet, que pasa por la oficial (con cierto derecho: hizo del poema de Celan un poema francés)

Toi aussi, parle,
parle en dernier,
dis ta parole.

Parle −
Mais sans séparer le non du oui.
Donne aussi le sens à ta parole :
donne-lui l’ombre.

Donne-lui assez d’ombre,
donne-lui autant d’ombre
que tu en sais partagée autour de toi entre
minuit et midi et minuit.

Regarde tout autour :
Vois comme ce qui t’entoure devient vivant −
Au nom de la mort ! Vivant !
Qui parle d’ombre parle vrai.

Mais voici que rétrécit le lieu où tu te tiens :
Où aller, maintenant, dénué d’ombre, où aller ?
Monte. A tâtons, monte.
Te voilà plus ténu, plus méconnaissable, plus fin !
Plus fin : un fil

où l’étoile veut glisser et descendre :
pour nager, en bas, tout en bas,
où elle se voit scintiller : dans la houle
des mots qui cheminent.

*

Y la de Alain Suied, creo que inédita (y de una simpleza un poco aterradora):

Parle, toi aussi
parle en tant que dernier
dis ta parole.

Parle –
Mais ne sépare pas le non et le oui.
Donne à ta parole son sens :
donne-lui l’ombre.

Donne-lui assez d’ombre,
Donne lui autant
que tu en vois répandue
entre minuit et midi et minuit.

Regarde alentour :
vois, cela devient vivant –
Dans la mort ! Vivant !
Parole d’ombre : parole de vérité.

Maintenant il rétrécit, le Lieu :
Où iras-tu maintenant, dénudé par l’ombre ?
Vers le haut. A tâtons.
Plus étroit, moins connaissable, plus fin ! Tu deviens
plus fin : un fil,

au long duquel veut descendre l’Etoile :
pour nager en bas, en bas
où elle se voit briller :
dans la houle
des mots errants.

*

La versión estadounidense, de Pierre Joris, que otros juzgarán (“who speaks shadows”, ese cierto shakesperianismo):

Speak, you too,
speak as the last one,
have your say.

Speak —
But do not separate the no from the yes.
Give your saying also meaning:
give it its shadow.

Give it enough shadow,
give it as much
as you know to be parceled out between
midnight and midday and midnight.

Look around:
see how alive it gets all around —
At death! Alive!
Speaks true, who speaks shadows.

But now the place shrinks, on which you stand:
Whereto now, shadow-tripped one, whereto?
Climb. Feel yourself upwards.
Thinner you become, unrecognizable, finer!

Finer: a fathom
along which it wants to descend, the star:
to swim down below, below
where he sees himself swimming: in the swell
of wandering words

*

Sólo al final, en su sellado silencio:

Sprich auch du,
sprich als letzter,
sag deinen Spruch.

Sprich −
Doch scheide das Nein nicht vom Ja.
Gib deinem Spruch auch den Sinn :
gib ihm den Schatten.

Gib ihm Schatten genug,
gib ihm so viel,
als du um dich verteilt weißt zwischen
Mittnacht und Mittag und Mittnahct.

Blicke umher :
sieh, wie’s lebendig wird rings −
Beim Tode ! Lebendig !
Wahr spricht, wer Schatten spricht.

Nun abder schrumpft der Ort, wo du stehst :
Wohin jetzt, Schattenentblößter, wohin ?
Steige. Taste empor..
Dünner wirst du, unkenntlicher, feiner !
Feiner : ein Faden,

an dem er herabwill, der Stern :
um unter zu schwimmem, unten,
wo er sich schwimmen sieht : in der Dünung
wandernder Worte.



Y hoy, ¿cuánta felicidad, C?
diciembre 6, 2012, 7:39 pm
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(Untitled, originalmente cargada por milagros olivera).

Jueves 29 de marzo de 1973

Dedicarme a escribir cartas en vez de salir a conocer la ciudad. Yo mismo me sorprendí hoy día dándome cuenta. Tengo una lista de cartas que escribir y no una lista de museos, galerías de arte o conciertos a los que ir (¿con qué billullo eso sí?). Y la felicidad o tristeza de mis días la determinan las cartas o no escritas y no otra cosa. Escribo media carta por día. Y dedicado full time –más o menos–.

— Claudio Bertoni, ¿A quién matamos ahora? Cuadernos 1972-1972 (Santiago: Ediciones Universidad Diego Portales, 2011)



Así sea mi escritura
octubre 13, 2012, 8:40 pm
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Hace cinco años leí estas líneas de Robero Bolaño y de ahí en adelante me la repetí en los momentos peores:

Como los versos de Leopardi que Daniel Biga recitaba en un puente nórdico para armarse de coraje, así sea mi escritura

En estos cinco años no llegué nunca a saber cuál era el poema de Daniel Biga ni tampoco cuáles podían ser los versos de Leopardi. Los libros de Daniel Biga, hasta donde sé, sólo se han editado en francés, y aun en francés son difíciles de conseguir. Poca esperanza.

Hace tres días, en Pont Neuf, Paris, me la repetí de nuevo. Me la repetí pensando que quizás Biga y Bolaño, en tiempos distintos, habían estado también sobre ese puente. Biga en un puente nórdico recitando a Leopardi y yo en un puente francés recitando a Bolaño.

Hace dos días, en la Biblioteca del Centre Pompidou, por error, di con la estantería de poesía francesa del siglo XX.  Ahí, entre dos poetas que no conocía, estaba un volumen de Daniel Biga con una marca en la página 17, en un poema que se llama Leopardi. Lo traduzco aquí:

Yo poeta francés del siglo XX y medio
de raza obrera
tomando el Flyvefisken a
las 7 de la mañana de invierno de Köbenhavn
para darme coraje
me recitaba estos versos
Passero solitario alla campagna
Cantando vaï finché non more il giorno ;
Ed erra l’armonia per questa valle….
Canti e cosi trapasi
Dell’anno e di tua vita il più bel fiore…
del aristócrata Leopardi
poeta italiano del XIX en flor
habiendo vivido sufrido y estando muerto en Recanati
un pequeño pueblo del Marches
y el mar el Oresund en Ballique
arrrastraba los hielos

(Moi poète français du XXe siècle et demi/de race ouvrière/prennant le Flyvefisken à/7 heures du matin d’hiver de Köbenhavn/pour m’encourager/je me récitais ces vers/Passero solitario alla campagna/Cantando vaï finché non more il giorno ;/Ed erra l’armonia per questa valle…/Canti e cosi trapasi/Dell’anno e di tua vita il più bel fiore…/de l’aristocratique Leopardi/poète italien du XIXe en fleur/ayant vécu souffert et étant mort à Recanati/un si petit village du Marches/et la mer l’Oresund en Ballique/charriait des glaces)

Los versos de Leopardi son los de El pájaro solitario:

Pájaro solitario, al hondo valle
Vuelas cantando hasta que muere el día.
Vaga por esos campos la armonía;
La primavera, en torno.
Brilla en la luz y en las praderas ríe
Y hasta en lo interno del vivir penetra.

No sabría hablar de otra cosa que coincidencia. Bolaño y Santiago, Biga y Paris, Leopardi y los pájaros que pasan.

Así sea nuestra escritura.




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