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“- Su nuevo libro, Los detectives salvajes, tiene más de 700 páginas, algo inesperado en un autor cuyas novelas son generalmente cortas.
- Los detectives salvajes es una novela muy grande que seguramente me acarreará toda clase de odios. La forma de la novela pedía esa extensión. A propósito, yo sé que mis novelas en Chile son muy caras, y ésta me imagino que va a costar un dineral comprarla. Por eso les aconsejo a mis pocos, pero fieles lectores, que las roben.
- ¿No le importa perder los derechos de autor?
- En lo más mínimo. Además, no pierdo los derechos de autor; el que pierde es el librero”.
De una entrevista hecha por Marcelo Soto para la revista Qué pasa.
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no quiero paz
no quiero paz, no hay paz,
quiero mi soledad.
quiero mi corazón desnudo
para tirarlo a la calle,
quiero quedarme sordomudo.
que nadie me visite,
que yo no mire a nadie,
y que si hay alguien, como yo, con asco,
que se lo trague.
quiero mi soledad,
no quiero paz, no hay paz.
me doy cuenta de que me faltas
me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
cuando me quedo solo
me quedo mas solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
no hago sino esperar.
esperar todo el día hasta que no llegas.
hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
amor, todos los días.
aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
yo estoy arruinado.
estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.
cuba 65 (pedacito)
8
los que murieron en las calles
también quieren vivir en paz.
9
es necesario detenerse frente al mar.
El mar oscuro es del dolor de Miriam,
tiene su mismo oleaje y su claridad.
tía chofi* (pedacito)
yo no quiero elogiarte como acostumbran los arrepentidos
porque te quise a tu hora, en el lugar preciso,
y harto sé lo que fuiste, tan corriente, tan simple,
pero me he puesto a llorar como una niña porque te moriste.
¡te siento tan desamparada,
tan sola, sin nadie que te ayude a pasar la esquina,
sin quién te dé un pan!
me aflige pensar que estás bajo la tierra
fría de Berriozábal,
sola, sola, terriblemente sola,
como para morirse llorando.
ya sé que es tonto eso, que estás muerta,
que más vale callar,
¿pero qué quieres que haga
si me conmueves más que el presentimiento de tu muerte?
*a mí no me gustaba tanto tía chofi hasta que escuche el audio
(al buen jaimito le tiembla la voz)
a estas horas, aquí
habría que bailar ese danzón que tocan en el cabaret de abajo,
dejar mi cuarto encerrado
y bajar a bailar entre borrachos.
uno es un tonto en una cama acostado,
sin mujer, aburrido, pensando,
sólo pensando.
no tengo “hambre de amor”, pero no quiero
pasar todas las noches embrocado
mirándome los brazos,
o, apagada la luz, trazando líneas con la luz del cigarro.
leer, o recordar,
o sentirme tufo de literato,
o esperar algo.
habría que bajar a una calle desierta
y con las manos en la bolsas, despacio,
caminar con mis pies e irles diciendo:
uno, dos, tres, cuatro…
este cielo de México es obscuro,
lleno de gatos,
con estrellas miedosas
y con el aire apretado.
(anoche, sin embargo, había llovido
y era fresco, amoroso, delgado.)
hoy habría que pasármela llorando
en una acera húmeda, al pie de un árbol,
o esperar un tranvía escandaloso
para gritar con fuerzas, bien alto.
si yo tuviera un perro podría acariciarlo.
si yo tuviera un hijo le enseñaría mi retrato
o le diría un cuento
que no dijera nada, pero que fuera largo.
yo ya no quiero, no, yo ya no quiero
seguir todas las noches vigilando
cuándo voy a dormirme, cuándo.
yo lo que quiero es que pase algo,
que me muera de veras
o que de veras esté fastidiado,
o cuando menos que se caiga el techo
de mi casa un rato.
la jaula que me cuente sus amores con el canario.
la pobre luna, a la que todavía le cantan los gitanos,
y la dulce luna de mi armario,
que me digan algo,
que me hablen en metáforas, como dicen que hablan,
este vino es amargo,
bajo la lengua tengo un escarabajo.
¡qué bueno que se quedará mi cuarto
toda la noche solo,
hecho un tonto, mirando!
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yo le creo a calamaro
cuando dice que
“los que no podemos dormir de noche
siempre vamos de a dos por la vida,
cruzando la vereda mojada
sin una ruta definitiva”.
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de charly garcía:
1. yendo de la cama al living, 1982.
vos también estabas verde
yo no quiero volverme tan loco
inconciente colectivo.
2. clics modernos, 1983.
no soy un extraño
ojos de videotape
los dinosarios.
3. piano bar, 1984.
demoliendo hoteles
promesas sobre el bidet
cerca de la revolución.
4. say no more, 1996.
alguien en el mundo piensa en mí
say no more
podrías entender.
eso no más quería decir.
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1. youtube.com es como el descubrimiento de la semana: videos de calamaro y abuelo, dylan y cash, hasta penfold. lo más más.
2. quiero hacer canciones como las del popemas de nosoträsh. o sea, esa era la idea de pasionaria. nosoträsh sin letras.
3. también quiero un diseño nuevo pa’l blog. podría aprovechar las non-sleepin’ hours o algo así.
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esta semana no he podido dormir: mal.
o sea he dormido en las tardes y entre clases,
pero en las noches nada o casi nada.
es algo así como lo que decía mi abueli
que yo tenía como a los 14: el sueño cambia’o.
(y parece que hoy tampoco duermo).