… pero no te escaparás de mis yambos…


Their generation
Octubre 28, 2007, 2:43 pm
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“La gran diferencia entre los marxistas revolucionarios y los oportunistas pseudo-marxistas consiste en que para los primeros el estado capitalista cuenta sólo como factor de fuerza contra el cual hay que movilizar la fuerza del proletariado organizado, mientras que para los otros el estado es la institución superclasista por cuyo dominio luchan el proletariado y la burguesía” (1).

“Sólo si la función no es en el partido «función» oficial, cosa de funcionario, el cual puede sin duda ejercerla con toda entrega y puntualidad, pero siempre, de todos modos, como se ejerce un cargo burocrático; sólo si la actividad de todos los miembos se refiere a todas las clases imaginables de trabajo de partido; y sólo si, además, esa actividad se intercambia según las posibilidades objetivas, sólo entonces entran los miembros del partido, con su personalidad total, en una relación viva con la totalidad de la vida del partido y de la revolución, y dejan de ser meros especialistas necesariamente sometidos al peligro de la cristalización íntima” (2).

1: LUKÁCS, G. Historia y consciencia de clase. Estudios de dialéctica marxista, Editorial Grijalbo, México D.F., 1969. P. 271
2: Ibid., p. 350.

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Algunos años después, Lukács se arrepintió de todo lo que había dicho en Historia y consciencia de clase, considerándolo ultra-izquierdista e infantil. I saw best minds of their generation destroyed by stalinism.



Dos posiciones:
Octubre 18, 2007, 11:20 pm
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1.- No contaminarse, escribir lo que a uno (se) le salga, en la forma en que (se) le salga. Variante: caso Redolés, o sea, escribir como si se hablara: transcribir.

2.- Sólo se puede escribir bien si se lee harto y bien, y a los autores precisos (nunca a Cela ni a Umbral, decía Bolaño). Placer del texto, de la lectura y de la escritura.

Borges opta por la segunda, y va más allá: hace, junto a Adolfo Bioy Casares, una antología de relatos breves y extraordinarios.

La nota preliminar del libro dice :

Lo esencial de lo narrativo está, nos atrevemos a pensar, en estas piezas; lo demás es episodio ilustrativo, análisis psicológico, feliz o inoportuno adorno verbal. Esperamos, lector, que estas páginas te diviertan como nos divirtieron a nosotros.

Cuentos cortísimos, grandes placeres para actuales lectores y pequeñas lecciones para futuros escritores.
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Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, Cuentos breves y extraordinarios, 2004 (primera edición: 1957) *

*La digitalización la hice yo, de modo que las quejas y anotaciones deberían ir dirigidas a mí.



Constatación
Octubre 1, 2007, 11:57 pm
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Estoy citando mucho y escribiendo poco, y eso es como el Tango caminado de Redolés, que dice: “tengo más quisieras de los que quisiera/eso es señal que estoy más viejo más ajeno/más fulero”. O sea, puras lamentaciones. Lamentaciones culiás diría Redolés a lo mejor, pero yo no soy Redolés y digo lamentaciones nomás



Un infierno propio
Octubre 1, 2007, 11:15 pm
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No puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero puedo citar unos de Alfonso Alcalde:

Te vas con otro ojo a vivir en su mirada

La rosa toma sus bártulos
y se considera dueña de numerosos
itinerarios para embrujar y mentir
a todas las miradas que le
rinden pleitesía.

Te vas con otro a vivir en su mirada.
Me dejas ciego, sin pupilas crucificado
y donde miro como un día, sigues huyendo
y adentro sólo apenas estás como detenida.

De nada vale cerrar las puertas, cortarme
las venas, levantar muros, dar aviso a la
policía, tus señas particulares, decir
que andas con la vida que te di, que eres

frívola y terca y parecida al que te ama,
que me saqué el pan de la boca para verte
crecer entre los siglos, sólo un día

y pagar una gratificación para que regreses
a mi raíz final o publicar tal vez una foto
de frente y perfil y yo llorando entre medio.

*

Habíamos nacido el uno para el otro

[...]

Pero envejecemos juntos. De eso
no hay duda. Otros tienen su propio infierno.
Acércate porque tengo frío. Estas son
las tentaciones que matan. Te conozco de memoria.
Me conoces de memoria. El tiempo cambia, antes
llovía más seguido. Nos gustaba mojarnos. Eramos
jóvenes. Léeme, por favor el pronóstico
del tiempo: el norte claro…
Buenas noches, querida. Dale cuerda
al despertador. ¿Cerraste todas las puertas
menos una? Mañana será otro día.
Mañana será otro día.
Mañana…

Los dos están sacados de Siempre escrito en el agua, LOM Ediciones, Santiago, 1998.