Dos días
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diciembre 28, 2011, 10:49 pm
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(Untitled, originalmente cargada por macarena bravo).
Yo no sé bien qué pasaría si La tarjeta postal de Derrida fuera tan popular como Fragmentos de un discurso amoroso de Barthes. Me imagino a adolescentes mandando cartas (o mails) llenas de citas a los envíos. Me gustaría.
Las traducciones que pongo acá son de Haydée Silva.
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¿A quién crees que le escriba? para mi eso resulta siempre más importante que saber qué se escribe
6 de junio de 1977
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Tengo tanto que decirte y todo tendrá que ajustarse a instantáneas de tarjeta postal ‐ y dividirse allí enseguida. Cartas por pedacitos, rotas de antemano, recortadas, vueltas a cortar y cotejar. Tanto que decirte, pero todo y nada, más que todo, menos que nada ‐ decirte es todo, y una tarjeta postal lo soporta perfectamente, no debe ser sino un soporte desnudo, decirte a ti, a ti sola, desnuda. Lo que mi imagen
6 de junio de 1977
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La confesión imposible (a la que nos arriesgamos, la que el otro que llevamos dentro supo arrebatarnos mediante ese atroz chantaje de amor verdadero), me imagino que sólo puede ser hecha a los niños, para los niños, los únicos que no pueden soportarla (dentro de nosotros, claro está, pues a los niños “reales” puede también importarles un pito) y son por ende los únicos en merecerla. A un adulto puede confesársele todo, por consiguiente todo y nada
8 de junio de 1977
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Y ellos creen que somos dos, anhelan a toda costa, sin saber contar, aferrarse a esa necedad. Dos, ni más ni menos. Te veo sonreír conmigo, dulce amor mío
8 de junio de 1977
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me encanto la segunda cita en especial, aunque estan todas buenisimas!
Comentario por Belén diciembre 29, 2011 @ 12:46 amTú contestame los mails, B
Comentario por L Felipe Alarcón diciembre 29, 2011 @ 12:48 am