… pero no te escaparás de mis yambos…


Posibilidades prácticas de la poesia de M.S.
Junio 30, 2008, 11:44 pm
Archivado en: Apuntar, Biblioteca, Escribir(se), Leer(se)
I.
Las cosas tienen su tiempo, supongo. La primera vez que tuve en mis manos La pista de hielo (1) lo ignoré completamente, la segunda lo leí de una sola vez y tomé infinitas notas, que por supuesto perdí.

La primera vez fue en una casa con vista al dudoso mar de San Antonio, la segunda en el decimoquinto piso de un departamento con vista a Torre Entel (sin adjetivos). Me imagino que hubo dos años de diferencia entre una y otra vez, y que la primera no leí o no supe leer el epigrafe. Prefiero pensar lo primero, porque haber ignorado los versos de Mario Santiago (“Si he de vivir/que sea sin timón y en el delirio”) me parece un error terrible.

II.
Llevo unos meses viviendo con timón y cordura.

III.
El fantasma de Mario Santiago me va a venir a visitar, el fantasma de Mario Santiago me va a venir a visitar y de fondo va a sonar Trane o King Lizard, depende.

1: La pista de hielo está en la Biblioteca virtual. El link (casi) directo es http://www.esnips.com/doc/5ed512c2-99b5-4b08-acdd-dfbcafc0dc8a/Bola%C3%B1o,-Roberto—Pista-de-hielo



Nuevas adquisiciones
Abril 5, 2008, 5:25 am
Archivado en: Apuntar, Biblioteca

Si todo sale bien, El deseo según Deleuze y La sexualidad según Foucault estarían listos esta semana y, si hay suerte, Up against Focault la próxima. Los dos primeros son de una colección de Tándem que se llama Filosofía para profanos. La idea es acercar al “público general” el pensamiento de filósofos que la mayoría de las veces pasan por complicados, incluso traen dibujitos. Up against Foucault es una serie de ensayos, compilados por Caroline Ramazanoglu, sobre tensiones y encuentros entre M.F. y el feminismo.

A propósito, la nueva versión de Abbyy Finereader (el programa que uso para digitalizar textos) es bien buena. Al principio no la entendí bien, porque cambiaron varias cosas, pero con un poquito de paciencia superé la prueba.

En general, está, como se dice, cachando más. Menos errores y mejor detección de áreas (o sea, cuándo es texto, cuándo es imagen, cuándo es tabla, etc). El proceso de digitalización también mejoró, ahora es más fácil y más integrado con el proceso total. Lo que sí, es bien pesado, al menos para el humilde computador de provincia.

Pienso hacer una especie de guía para digitalización de textos. Harta gente tiene scanners juntando polvo y quizás se animen a digitalizar si ven lo fácil que es. Cóbrenme la palabra.

(Pura dispersión, ¿cachaste?. La neblina ya me hace mal).



Silva de varia lección
Febrero 11, 2008, 7:36 pm
Archivado en: Biblioteca

El hacedor, de Borges, pasa a engrosar las filas de la Biblioteca virtual. Lo había digilitalizado en diciembre, pero no me había dado el tiempo de subirlo.
(Ya en confianza, declaro que Delia Elena San Marco (página 12) es uno de mis favoritos).

Les dejo el epílogo:

“Quiera Dios que la monotonía esencial de esta miscelánea (que el tiempo ha compilado, no yo, y que admite piezas pretéritas que no me he atrevido a enmendar, porque las escribí con otro concepto de la literatura) sea menos evidente que la diversidad geográfica o histórica de los temas. De cuantos libros he entregado a la imprenta, ninguno, creo, es tan personal como esta colecticia y desordenada silva de varia lección, precisamente porque abunda en reflejos y en interpolaciones. Pocas cosas me han ocurrido y muchas he leído. Mejor dicho: pocas cosas me han ocurrido más dignas de memoria que el pensamiento de Schopenhauer o la música verbal de Inglaterra.
Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara.
J. L. B.
Buenos Aires, 31 de octubre de 1960″.



Lihn, 1966
Enero 4, 2008, 2:39 pm
Archivado en: Biblioteca, Leer(se)

(originalmente cargada por fjordscape).

Por fin terminé de digitalizar Poesía de paso, de Enrique Lihn. Costó, pero ya está. Quedó, por supuesto, en la sección biblioteca (barra lateral, bajo el título Estantes).

Poesía de paso es una especie de diario de viaje. Quizás inaugura esta modalidad, que Lihn va a mantener hasta Diario de muerte. Algunos entendidos dicen que acá empieza propiamente la poesía situada de Lihn.

Con este poemario ganó el Premio poesía 1966 de Casa de las Américas, en Cuba, y entiendo que es el cuarto volumen de poesía de Lihn (Nade se escurre, 1950; Poemas de este tiempo y de otro, 1955; La pieza oscura, 1963).

La edición que digitalicé es la de Casa de las Américas, de 1966, que hasta donde yo sé es la única.